desde tu luz
a mi noche sin rumbo
mientras confundes
el silencio de la desolación
que enardece mi sien
con el tic tac de algún reloj
oh el tiempo
cuyos besos precisos
mienten desnudos
sus arrugas engañando a la piel
que desespera en tu mirar ajeno
como el mar en sus olas
entregado a la orilla
no hay mesura en la espuma
no hay renuncia
ni llanto en el poeta
que por eso no calla
ni hay batalla
tras tus besos sin labios
allá donde la noche
ebria de las estrellas
escupe su lamento
hastiada de tu luz
jueves, 8 de agosto de 2013
domingo, 23 de junio de 2013
XXIII
el brillo de la estática en la pantalla
descubre un dulce corazón de acero
entre el asombro y la risa
no hay lugar para la soledad
en tus ojos de fuego
el mantel sobre la mesa
tan limpio como la arena infinita
de la playa vacía
prendida en mis huellas
yo bebo los reflejos del invierno
sobre las lisas olas encendidas
y la puerta está abierta
en el pasillo oscuro
susurrando momentos afuera
el viento y tu mirada
en mis ojos de fuego
la canción alta de las ramas
sones quemados en azul
se consumen como las caricias
y la sed
vive aún sobre tu piel
mis pasos borrados
en esta habitación sombría
tecleo códigos ingentes
mis líneas pronuncian de modos oscuros
tu nombre perseguido
onironauta insomne
acaso vives extraviada entre símbolos
y algún gesto feliz
quizás una sonrisa
el eco cansado de la brisa
o aquel verso roto
flotando en nuestros labios
siempre
descubre un dulce corazón de acero
entre el asombro y la risa
no hay lugar para la soledad
en tus ojos de fuego
el mantel sobre la mesa
tan limpio como la arena infinita
de la playa vacía
prendida en mis huellas
yo bebo los reflejos del invierno
sobre las lisas olas encendidas
y la puerta está abierta
en el pasillo oscuro
susurrando momentos afuera
el viento y tu mirada
en mis ojos de fuego
la canción alta de las ramas
sones quemados en azul
se consumen como las caricias
y la sed
vive aún sobre tu piel
mis pasos borrados
en esta habitación sombría
tecleo códigos ingentes
mis líneas pronuncian de modos oscuros
tu nombre perseguido
onironauta insomne
acaso vives extraviada entre símbolos
y algún gesto feliz
quizás una sonrisa
el eco cansado de la brisa
o aquel verso roto
flotando en nuestros labios
siempre
domingo, 24 de febrero de 2013
XXII
Amo la matemática
la feroz distancia
de sus símbolos
dibujando el vacío
de tu nombre
cuando te recorro
verso a beso
y desliza sus caricias
el desierto
se desnudan las pautas
sus destellos azules
en el código fuente
y primigenio
sólo entonces entiende
no es lo mismo
el color de la brisa
los lamentos
la canción de tu risa
y todos los momentos
no es lo mismo
este tiempo
desde fuera
o desde dentro
la feroz distancia
de sus símbolos
dibujando el vacío
de tu nombre
cuando te recorro
verso a beso
y desliza sus caricias
el desierto
se desnudan las pautas
sus destellos azules
en el código fuente
y primigenio
sólo entonces entiende
no es lo mismo
el color de la brisa
los lamentos
la canción de tu risa
y todos los momentos
no es lo mismo
este tiempo
desde fuera
o desde dentro
martes, 19 de febrero de 2013
La tribu
Cuando arde mi destino
y el vértigo brillante se desliza
feroz
en la vehemente marea de las horas
entonces la luz
el hondo y sereno clamor
de tu mirada
Cuando vibrantes destructores
los besos a cuchillo
el aullido
silente y vacío
de la ausencia
atraviesa mi alma
cuando el ser entero resuena
en los espacios innombrables
la suavidad de tus jardines
me arrebata
Mi tribu mi alegría
deslumbrantes y exiliados
perdidos en los puertos y las olas
las enormes piedras de la noche
sujetas a la espalda
joviales
navegantes varados en la calma
sin tu nombre
entonces
la caricia serena de la tarde
me acompaña
y el vértigo brillante se desliza
feroz
en la vehemente marea de las horas
entonces la luz
el hondo y sereno clamor
de tu mirada
Cuando vibrantes destructores
los besos a cuchillo
el aullido
silente y vacío
de la ausencia
atraviesa mi alma
cuando el ser entero resuena
en los espacios innombrables
la suavidad de tus jardines
me arrebata
Mi tribu mi alegría
deslumbrantes y exiliados
perdidos en los puertos y las olas
las enormes piedras de la noche
sujetas a la espalda
joviales
navegantes varados en la calma
sin tu nombre
entonces
la caricia serena de la tarde
me acompaña
sábado, 16 de febrero de 2013
XX
en el bullicio de los instantes
la ciudad de mi extravío
acaso fueron sus besos
o quizás fueron los míos
en alas de su sonrisa
amé la piel de aquel viento
la nívea luz de la arena
la canción de su silencio
donde se mece la pena
al borde del universo
estallan las nebulosas
ebrias de sangre y de tiempo
y brillantes alambradas
enjaulan al pensamiento
Donde se cruzan las copas
y los labios son de invierno
se repasan las fronteras
curvándose muy adentro
donde se rompe la lógica
y dulcemente me pierdo
donde los muelles y el alba
devoran los sentimientos
donde se mece la helada
y las lágrimas son fuego
que baja por las gargantas
cuando se muere la tarde
se confunden las miradas
y se olvidan los lamentos
donde se quema la aurora
y sólo vive el misterio
la ciudad de mi extravío
acaso fueron sus besos
o quizás fueron los míos
en alas de su sonrisa
amé la piel de aquel viento
la nívea luz de la arena
la canción de su silencio
donde se mece la pena
al borde del universo
estallan las nebulosas
ebrias de sangre y de tiempo
y brillantes alambradas
enjaulan al pensamiento
Donde se cruzan las copas
y los labios son de invierno
se repasan las fronteras
curvándose muy adentro
donde se rompe la lógica
y dulcemente me pierdo
donde los muelles y el alba
devoran los sentimientos
donde se mece la helada
y las lágrimas son fuego
que baja por las gargantas
cuando se muere la tarde
se confunden las miradas
y se olvidan los lamentos
donde se quema la aurora
y sólo vive el misterio
jueves, 7 de febrero de 2013
XIX
Dejaré al viento que juegue
con mi canto
ese levante amado
que cálido se pierde
en esta playa sola
donde arde verde el tiempo
y se rompe la ola
su líquido clamor
estalla
frente a mi corazón
tormenta azul
de arena y mar
como navío que encalla
en tu sonrisa
dejaré el viento me lleve
ya sólo puedo amar
tus besos
son agua son la cuna
son nombres son recuerdos
de aquella amiga luna
su caricia y tu luz
temblando entre mis dedos
naufraga entre la bruma
la lluvia y el asfalto
su desolado llanto
mis versos navegan
por sus charcos
resuena cada átomo
se piensan las arenas
en tu espuma
cuando las olas sueñan
con ser barcos
inviernos sempiternos
persiguiendo mareas
la piel contra la piel
fatigas y tareas
risa y llanto
ese es mi canto
con mi canto
ese levante amado
que cálido se pierde
en esta playa sola
donde arde verde el tiempo
y se rompe la ola
su líquido clamor
estalla
frente a mi corazón
tormenta azul
de arena y mar
como navío que encalla
en tu sonrisa
dejaré el viento me lleve
ya sólo puedo amar
tus besos
son agua son la cuna
son nombres son recuerdos
de aquella amiga luna
su caricia y tu luz
temblando entre mis dedos
naufraga entre la bruma
la lluvia y el asfalto
su desolado llanto
mis versos navegan
por sus charcos
resuena cada átomo
se piensan las arenas
en tu espuma
cuando las olas sueñan
con ser barcos
inviernos sempiternos
persiguiendo mareas
la piel contra la piel
fatigas y tareas
risa y llanto
ese es mi canto
lunes, 28 de enero de 2013
XVIII
perdida en estepas infinitas
mientras el viento canta la canción
que encierra a los hombres en sus casas
tus ojos oceánicos
me miran desolados
preguntan por el mar
al niño este que soy
bajo la luz templada
el enorme vacío del silencio
la voz que dibuja los momentos
enciende las venas de este tiempo
luminosas y verdes como un laser
ardientes me traspasan
su caricia es todo lo que he sido
en la feroz distancia de tu ausencia
es todo lo que soy
invocaré al océano
entregaré mi llanto
traeré la playa entera
arena tras arena
el son lejano y triste
las olas a tus pies
se posarán
la danza sempiterna de la nada
hecha de instantes todos
se abisma en tu mirada
su líquido fulgor
confunde mi gambito
en esta misma orilla
se oculta mi extravío
anoto algunos versos
sobre el agua
me pierdo entre dos besos
cuando la niña-maga
dibuja su canción
Lejos de todo
abrazado a la nada
rendido en su regazo
sus labios sus besos
su mirada
aquel regalo
como un juguete roto
envuelto en la luz gris
de la tarde hecha de asombro
la lluvia incomprensible
se erije entre lamentos y ceniza
en medio del camino
esta alegría loca
el surco salvaje de su rastro
ofrenda enamorada
Sonreíd conmigo.
mientras el viento canta la canción
que encierra a los hombres en sus casas
tus ojos oceánicos
me miran desolados
preguntan por el mar
al niño este que soy
bajo la luz templada
el enorme vacío del silencio
la voz que dibuja los momentos
enciende las venas de este tiempo
luminosas y verdes como un laser
ardientes me traspasan
su caricia es todo lo que he sido
en la feroz distancia de tu ausencia
es todo lo que soy
invocaré al océano
entregaré mi llanto
traeré la playa entera
arena tras arena
el son lejano y triste
las olas a tus pies
se posarán
la danza sempiterna de la nada
hecha de instantes todos
se abisma en tu mirada
su líquido fulgor
confunde mi gambito
en esta misma orilla
se oculta mi extravío
anoto algunos versos
sobre el agua
me pierdo entre dos besos
cuando la niña-maga
dibuja su canción
Lejos de todo
abrazado a la nada
rendido en su regazo
sus labios sus besos
su mirada
aquel regalo
como un juguete roto
envuelto en la luz gris
de la tarde hecha de asombro
la lluvia incomprensible
se erije entre lamentos y ceniza
en medio del camino
esta alegría loca
el surco salvaje de su rastro
ofrenda enamorada
Sonreíd conmigo.
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