domingo, 8 de febrero de 2015

Danza fugaz

A veces baila,
a veces se pregunta
si existe algo mejor que bailar.

Gira la noche de las ausencias
y la feria de las mentiras
respira indiferencia
se ríen risas
se lloran lágrimas
y se pierde
o se gana.

A veces baila,
a veces me pregunta
si existe algo mejor que bailar.

Deslizaste frágil
tu caricia helada
borrando algún recuerdo
con tu lengua de agua,
hermana de mi sed.
Por ti elegido,
hojeé algunas páginas
en el alfabeto de la maravilla.
Recité mis versos,
rellené los impresos:
aquel rostro expectante
detrás de la ventana...
Pagué todas mis deudas
y planché mis camisas,
es sólo que,
a veces danza
a veces se pregunta
si existe algo mejor que danzar.

Lo siento,
musité mi oración
y guardé los preceptos
pero nunca importó.

Todos los sueños que soñé
nunca podrán distinguir al bailarín
de su danza
pero tampoco importa.
A veces danza...

domingo, 1 de febrero de 2015

Cuatro paredes

De la desolación recuerdo
el resplandor del viento perseguido por la arena
en mi boca el resabio
la mordedura torpe de los labios de acero
los dulces senderos en tus manos tendidas de caricias
cuchillas frías bebiendo del cuenco dorado de la tarde
en la distancia el fulgor de aquel vestido roto
verdes jirones danzando al son de espuma
alzada en el instante
junto al zen de los monjes iluminados
en el templo de las horas apostando serenos las mil vidas
zambulléndonos más allá del nirvana
en pos de nuestros nombres.

La fuerza brillante de tus golpes
en medio del combate
las carcajadas estentóreas de la muerte
todavía el eco de su lamento resuena
en los pasillos del cosmos
ante  la feroz insistencia de nuestra victoria
risueños locos, indómitos,
nómadas de la senda innúmera
extraviados entre arena y viento
en el prístino hueco de la nada
cabalgando sempiternos hasta el santuario.

Alegres sí, inconcebibles,
hermanos en el deleite inefable
de la derrota absoluta
tras sentarse en el centro del bullicio
colmando las estrellas de silencio
oh luceros ardientes
yo recorrí los eones de albor y tiempo
más allá de sus labios bruñidos
en el desamparo de su gélida belleza
lucen tenues sus lágrimas
sacien la sed de mundos
sí, recuerdo,
sentados sigilosa y puramente
meditando las espirales que bostezan
y cuando el gong resuena
la senda nos encuentra otra vez
la polvareda del camino nos anuncia
que la nada fue solamente otra ilusión.

domingo, 11 de enero de 2015

Plegaria


Concédeme percibir esas secuencias
que delinean el mundo
brillante en sus heridas.
Entre las cuerdas ilusorias del espejo,
deja que me deslice,
buscando aquél reflejo,
el lugar glauco de las olas.

En la vorágine incesante del anhelo,
en esta mañana del cosmos que se inicia,
muéstrame que no somos esqueletos de arcilla engalanados,
sino caricias que transitan
completando los huecos.

En este globo embarullado,
no una mancha fugaz,
sino el líquido rumor de los océanos
y su deleite insondable,
donde transcurre el juego.

Más acá de los grises confines del fracaso,
no el estruendo del dolor lo que acontece,
sino el rugir sempiterno de la mar
donde, nautas eternos, navegamos.
 No el suspiro helado y ausente que parece,
sino una brisa loca, hermana,
besándose,
ardiente entre las ramas.

Otórgame el abandono sin fronteras,
el deleite del cambio,
que se ama en las pieles surcadas,
pródigas, sedientas,
hijas del lecho oscuro 
donde el tiempo germina en tu sonrisa.

No el sonido descuidado del cansancio,
como la bota indiferente en el asfalto,
sino el aleteo del viento en aquel bosque,
el giro iluminado que breve chispea en las alturas,
el recuerdo de tu huella desnuda en lo más alto.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Esa voz

Atravesad atravesad mi noche
bastardas visiones infectadas
si existís malditas
acaso yo no pueda beber vuestro silencio
ah el vacío y su sabor
de oscuridad cegada sin estrellas
tan sólo los harapos hirvientes del fracaso
y el tic-tac necio del tiempo
qué es esa voz
es muerte es vida
es el dolor que olvida
qué es esa voz
en esta mi noche de febril delirio
acaso no navegue más
debo saber debo beber
la voz
del niño
la del ingeniero
la poetisa filósofa tan sabia
era francesa, creo,
tímida y callada
murió en aquella pensión abandonada
pero yo la recuerdo
el yonki de mirada dulce
adicto a la belleza y la derrota
qué es esa voz
en esta muerte que mastico
ardiendo
ardiendo a través de estertores
¿Quiénes sois?
si sé que yo estoy solo
vosotros solo sombras
pero la poetisa, el ingeniero, el niño
perdidos
qué es esa voz que llama
hay una playa
las olas los recogen
mi niña se ilumina
súbita la espuma es su sonrisa
sucesión infinita
de infinitos deleites insondables
su tribu
mientras tanto transcurren los eones
y yo camino entre las sombras
no sé quien soy
no lo dicen los susurros
los silentes y helados murmullos
el suspirar gélido en las ramas
siento como las cosas siempre me abandonan
no logro que me importe
¿Quién eres tú?
difícilmente percibo tus abrazos
como el estupor de la niebla
en los muelles desiertos
en los bosques umbríos
qué es esa voz que una vez no escuché
y siempre va conmigo

miércoles, 5 de noviembre de 2014

infinitos

a veces somos infinitos
a veces ardemos todavía
como el fuego puro del comienzo
consumiendo los corazones desolados
de los poetas errantes
hijos del viento
forajidos
a los que nadie besa
pero que tantos aman
lo sé
como sé a mi piel
que nadie puede arrebatarme
sin hurtarme a mí mismo
fuimos eternos y distintos
por eso no lastiman demasiado
aquellas horas limpias y perfectas
momentum cristalino
sé que la noche
delicada, quieta e imposible
con más besos que instantes
genera su propio espaciotiempo

sábado, 16 de agosto de 2014


Nadie nunca ahora
son los mil versos rotos
escritos sobre la luna
donde siempre cuando
cabalgando la espuma
corazones oscuros
sin lamentos
sin ruegos
dulce ausencia de acero
álgebra
beso
fuego
alma en mi piel
inerme
sin tu fragor
y mi llanto
jadea triste la lucha
nubes en el asfalto
hervidero de charcos
navíos blancos y fieros
lluvias de invierno huero
claman desde tus labios
sonrisas de arena ausente
vestidas con la derrota
plácida y tan brillante
rebeldes son mis caricias
sin fracaso ni herida
sin tu tiempo y mi ruina
tu delirio mi llanto
puro
agujero de luz sin leyes
donde clamo
en lo alto
curvas sólo en la noche
arrugada de gritos
sábanas níveas
sempiternas de hielo
a pesar de la nada
para amarte
más allá del anhelo
sin dudarlo
me alzo

martes, 24 de junio de 2014

Mar

Ni sé tu nombre
de mil formas oscuras pronunciado
sólo perderme en ti
no eres acero
sino caricia,
desolación, distancia
eres música y sed
silencio y paz
salvaje
¿qué secretos me ocultas?
mar infinita
mar amada
en tus crestas brillantes
como ecos de risas en el viento
juegan la infancia y el olvido
mientras se queman
en tu espuma
los eones
innúmeras tus dimensiones
qué misterios profundos
codificas
mar mar insondable
tu música radiante
desnuda mi silencio
la luz de mis lágrimas se ahoga
entre tu llanto
glauco oscuro gris y fascinante
me perturba
en tus labios entrego mi memoria
la historia del tiempo y de los genes
contiendas milenarias
en tu simiente salada
de genomas y besos
se mecen profundos universos
trémulas las estrellas
vibrando en tus corrientes
ni sé tu nombre
de mil formas oscuras pronunciado
sólo perderme en ti…
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